|
Escrito por Jesús Pérez Prado
|
|
lunes, 19 de noviembre de 2007 |
 Por qué no me callo
1.- Porque ahora ya no meten a nadie en la cárcel por hablar o escribir; ni fusilan.
2- Porque ahora sólo ponen multas por publicar algún chiste, de esos zafios y de mal gusto; o groseros.
3.- Porque ahora sólo te señalan con el dedo como malo y radical por protestar, por no aceptar injusticias o desigualdades; o simplemente por ser republicano.
4.- Porque ahora hay libertad para insultar; pero eso sí, te tienes que llamar Federico y rezar a todos los Santos.
5.- Porque ahora ya es uno tan viejo (y ha visto tantas cosas) que está uno vacunado contra toda clase de bichos.
6.- Y, porque uno también tiene isquemia cerebral y está “amarichalado” y no tiene dinero para que lo vean los médicos norteamericanos para darse un paseito por la calle Serrano, aunque sea cojeando poco a poco.
¿Qué por qué no me callo? Perdón por si a alguien he molestado… Pero una cosita más: si por meterse los catalanes, esos del Jueves, con el Hijo les endilgan semejante multa… ¿qué multa tendrán que ponerle, los jueces estos al indio venezolano ese que se metió con su Padre? Ese indio venezolano no sabe que (como decía nuestro genial Gila) los derechos humanos son tres: ver, oír y callar.
Jesús Pérez Prado
|
|
Ultima actualizacion ( lunes, 19 de noviembre de 2007 )
|
|
|
Lista fusilados 1936-1945 |
|
Escrito por Círculo Republicano
|
|
domingo, 23 de diciembre de 2007 |
 Si sabes algo más sobre las personas que aparecen o deban aparecer en este dosier, por favor ponte en "Contacto" con nosotros para poder ir completando su biografía. Lista de fusilados en Huesca entre Julio de 1936 y Enero de 1945
|
|
Ultima actualizacion ( domingo, 23 de diciembre de 2007 )
|
|
|
Escrito por Manuel Alcaraz Ramos
|
|
martes, 30 de octubre de 2007 |
|
 Beatos Manuel Alcaraz Ramos UCR 27 de Octubre de 2007 La Constitución de Cádiz se abría “En el nombre de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, Autor y Supremo Legislador de la sociedad”; y contenía este artículo 12: “La religión de la nación española es y será perpetuamente la católica, apostólica, romana, única verdadera. La nación la protege por leyes sabias y justas y prohíbe el ejercicio de cualquier otra”. Según alguno de los constituyentes, se incluyó para evitar la “furia” del clero. Pero regresado Fernando VII la Iglesia formó para condenar al régimen constitucional, suministrando munición teológica –y, a veces, de plomo-, para exiliar y fusilar. ¿Qué más podía pedir? En general: que nada cambiara. En particular: que no se aboliera la Inquisición ni se suprimieran tributos que consideraba como propios.
Y, así, hasta la fecha. La Iglesia ha sido aquí inmune a diferenciar Derechos y privilegios. Y, aferrada a éstos, ha obligado a que cada avance de la sociedad debiera construirse contra la Iglesia. Desde el carlismo hasta el franquismo, se ha alineado con las más oscuras sombras de la época y ha mezclado, con habilidad, voracidad en el control del pensamiento y avaricia económica infinita. Cambió en la salida de la Dictadura y hemos de agradecer la sagacidad de algunos eclesiásticos -hoy postergados por su Iglesia-, mas hasta en esa actitud hubo algo oportunista, de inevitable adaptación a lo nuevo. Pero la perspectiva de entenderse con una democracia consolidada se volvió insufrible. Y la Iglesia volvió por donde solía. Su soberbia acumulada impide el entendimiento con un régimen que, antes “suyo”, ahora se basa en la relatividad pacífica de las ideas. Y en democracia es cuando se aprecia la creciente disonancia entre el mensaje eclesial y la práctica de sus resortes de poder: ninguna institución puede presumir de mayores niveles de hipocresía. Hasta anular las buenas razones y prácticas de muchos eclesiásticos y creyentes, primeras víctimas –silentes, en demasiadas ocasiones- de la incontinencia de los prelados.
Hay, hoy, una lucha abierta contra la democracia realmente existente –no hay otra: no es democracia la cosa tutelada que gustaría a los obispos- que requiere de remedios fuertes, para seguir ocupando conciencias y mantener los beneficios empresariales. Y la Iglesia cuenta con la ventaja de disponer de celestiales aliados. Quien cree en una Providencia que informa la Historia no puede afirmar que la beatificación ahora de 498 mártires de la Guerra Civil es casual. Son traídos en socorro del alma color sepia de los pastores y de su anhelado regreso a la España apocalíptica. La Iglesia, en su pregonada humildad, afirma que sabe quiénes están en presencia de Dios, y, por lo tanto, los puede convertir en mediadores eficaces de sus causas terrenales. No imagino máquina de marketing más eficaz.
|
|
Ultima actualizacion ( miércoles, 14 de noviembre de 2007 )
|
|
Leer mas...
|
|
|
|
<< Principio < Anterior 11 12 13 Siguiente > Fin >>
|